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El Cabo de Gata – Cala del Cuervo


    


La Cala del Cuervo

El Embarcadero natural de La Joya

Las Negras, su playa, Cerro Negro y Punta Javana

Hace años Las Negras estaba habitado casi exclusivamente por pescadores, hoy en día el pequeño pueblo comparte esta actividad con el turismo. Su playa, rodeada por cerros a ambos lados, destaca el Cerro Negro, en la parte levante de la playa, que con sus acantilados de piedra oscura son un ejemplo clarísimo del origen volcánico de este parque. La playa presenta bolos y piedras de color negro, por lo que no es la ideal para bañistas que buscan exclusivamente arena fina, pero en compensación nos ofrece un mar cristalino lleno de peces. Parte de la playa se comparte con las pequeñas barcas de pescadores de gente del lugar, que durante el día están varadas para el atardecer volver a partir en busca de pesca.

Una vez dejada atrás Las Negras iniciamos camino hacia Rodalquilar previo paso por El Playazo.

El Playazo y Castillo de San Ramón

El playazo, una de las playas más bellas del Cabo de Gata se sitúa cerca de Rodalquilar. Con 400 metros de longitud y 30 de anchura es difícil no encontrar en este lugar el sitio ideal donde tender la toalla. La arena es fina y dorada, el agua es tranquila y la pendiente para sumergirse es progresiva, por lo que tiene unas condiciones para el baño excelentes. A un lado está rodeada por montañas y al otro la flanquea el Castillo de San Ramón, un antiguo bastión defensivo construido en el siglo XVIII, que forma parte de una batería de 4 cañones que defendían el litoral desde el Cerrico Romero hasta la Cala de San Pedro. Este castillo durante la guerra de independencia fue muy castigado. El castillo está construido sobre una preciosa duna fosilizada que tiene unas vistas excelentes del playazo y de los acantilados de La Molata.

Desde el playazo y en ascenso continuo pasando por las Norias de Rodalquilar y la Torre de Alumbres llegamos a Rodalquilar.

Poblado minero abandonado de Rodalquilar

Rodalquilar se encuentra ubicado en el corazón del Parque Natural de Cabo de Gata, en el centro de un valle que lleva su mismo nombre, rodeado por colinas que en primavera están teñidas de verde y en verano, mucho más secas, convierten al pueblo de Rodalquilar en un oasis de árboles, plantas y flores. Rodalquilar es ideal para relajarse y disfrutar de la tranquilidad y sosiego de sus calles, donde las construcciones antiguas y las más nuevas, de arquitectura moderna, se confunden en un único estilo arquitectónico de plantas bajas y paredes blancas. Rodalquilar fue un antiguo centro minero, en la antigüedad se extraía alumbre de sus montañas, ya en el siglo XIX y XX la explotación se concentró en sus minas de oro, hoy día las minas ya no son explotadas debido al alto coste de obtención del mineral. En la entrada del pueblo aún se conservan las antiguas casas de los mineros, hoy día abandonadas, sobre las cuales existe un futuro proyecto de rehabilitación.

El Valle del Rodalquilar

Las laderas y playas del Valle del Rodalquilar están llenas de historia, desde los fenicios que ocuparon estas tierras, pasando por árabes, piratas, buscadores de oro e incluso estrellas de cine. Hollywood se ha beneficiado de la belleza y de la luz de estas tierras para rodar películas que todos hemos visto como Indiana Jones y la última cruzada, La muerte tenía un precio y un largo etcétera, evocándonos lugares exóticos y lejanos.

La Torre de Los Alumbres (s. XVI)

La Torre de los Alumbres, una antigua torre defensiva construida en el siglo XVI, es la construcción más antigua del Parque Natural del Cabo de Gata, y que servía para proteger la mina del pueblo de los ataques de piratas. Durante la Edad Media en el pueblo de Rodalquilar se explotaban las minas de Alumbre un mineral que se utilizaba para la fijación de los colores en los tejidos y de alto valor económico en la antigüedad. Los piratas berberiscos aprovechaban el transporte del mineral hacia la playa para robarlo, por ese motivo se construyó la torre en el camino de la playa, para almacenar y proteger el mineral.

Pasado Rodalquilar y en ascenso continuo por la carretera Al-4200 llegamos al Mirador de La Amatista.

El Mirador de Amatista

El Mirador de La Amatista, construido en el lugar de un antiguo puesto de vigilancia de la Guardia Civil, es ideal para contemplar los acantilados, de parte de la sierra de Cabo de Gata, adentrándose en el mar, a vista de pájaro. Y contemplar como el mar se funde con un cielo más azul de lo que estamos acostumbrados. Se pueden observar varias pequeñas calas para el baño, el pueblo de la Isleta del Moro y, en la lejanía destaca el Pico de los Frailes la montaña más alta del parque, con 500 metros de altura.

Desde el Mirador de La Amatista descendemos por Los Escullos hasta llegar al cruce del camino de Las Presillas que tomamos para dirigirnos a través de la arenosa y técnica Rambla de Majada Redonda a Los Albaricoques.

Las Presillas Bajas

Las Presillas Bajas es un pequeñísimo pueblecito en un entorno espectacular. El paisaje nos ofrece todos los colores y matices típicos del Parque Natural de Cabo de Gata, con una gran riqueza geológica y botánica. Durante todo el año la riqueza vegetal, los colores, y los paseos desde el pequeño pueblo por la espectacular rambla que llega hasta la Majada Redonda, nos dejan la sensación de habitar en un auténtico oasis: palmeras, palmitos, higueras, adelfas, esparragueras, flores, tomillos y todas las aromáticas de la zona a los bordes de la arenosa rambla que conforman un camino espectacular. El monte está lleno de esparto, salvia, meloncillos…ojo con probarlos, no hay nada más amargo en el mundo. Las Presillas Bajas es un lugar totalmente tranquilo, rodeado de paisaje virgen, un destino para el descanso, lejos de las aglomeraciones hasta en pleno verano, sin carretera, sin bares, sin tiendas.

La Era del duelo final de “La muerte tenía un precio” en Los Albaricoques

El nombre de “Los Albaricoques”, procede de uno de los primeros pobladores, apodado “el albaricoque”. A lo largo de la década de los 60 sus habitantes trabajaron en las minas de oro de Rodalquilar y “al monte” con la recogida del esparto. Los Albaricoques ha sido escenario de numerosos “western” y de la famosa trilogía de Sergio Leone. Películas como La muerte tenia un precio o Por un puñado de dólares, con un entonces joven y desconocido Clint Eastwood, Lee Van Cleef… han convertido este pequeño pueblo en un plató natural. Aquí podemos encontrar el escenario de uno de los más famosos duelos de la historia del western: el protagonizado por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Gian Maria Volonté en el final de la película de Sergio Leone “La muerte tenía un precio”. Todavía podemos contemplar intacta la era donde se rodó la escena.

Desde Los Albaricoques nos dirigimos al Cortijo del Fraile.

El Cortijo del Fraile

El Cortijo del Fraile es uno de los edificios más interesantes del Parque Natural Cabo de Gata debido a la belleza de la edificación y a los trágicos hechos ocurridos en él. Este caserío es la representación por excelencia de un cortijo grande o señorial, frente a los cortijos pequeños y medianos que predominaban en el Parque Natural Cabo de Gata. Declarado como Bien de Interés Cultural es una edificación de una sola planta, con estancias construidas alrededor de un patio central, con capilla, cripta funeraria, hornos, cuadras, cochineras y un aljibe bastante bien conservado. Construido por los frailes dominicos en el siglo XVIII, pasó a manos privadas en 1836 como parte del proceso de desamortización, que expropió propiedades a las órdenes religiosas. Desde entonces la finca se utilizó para labores del campo, separando las viviendas de los propietarios y las de los empleados. Los propietarios abandonaron la finca en busca de tierras más rentables, dejando el cortijo en manos de un empleado con contrato de aparcería.

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